Capítulo 16
Shizuka se removió incomoda en el asiento trasero del coche que conducían sus secuestradores. Le dolía todo el cuerpo, pero, ahora, especialmente las muñecas, pues las cuerdas que la aprisionaban no hacían más que dañarle la piel, que ahora estaba enrojecida. Volvió a mover las manos intentando una manera de soltarse de aquellas cuerdas. A lo mejor si lo conseguía, podría saltar del coche y huir de allí.
- Estate quieta de una maldita vez- espetó Amaya de los nervios- Por mucho que lo intentes, no vas a conseguir soltarte y mucho menos salir de aquí- la chica de pelo rosado señaló que el coche estaba cerrado por completo
- Deja que haga lo que quiera- añadió Rasen- Después de todo, la pobre no sabe lo que le espera cuando lleguemos a su casa- dijo haciendo referencia a las torturas de Fuji y Kuranosuke.
- ¿Ah no?- se rió- Claro que lo sabe. Ella era una de nosotras, una asesina, pero lo dejó. Aunque no sé el motivo.
- Eso, contestanos Shiraishi ¿Por qué lo dejaste?
Hubo un breve silencio, en el que tan solo se escuchaba el sonido del motor y algunos coches que pasaban por su lado. Shizuka contestó a regañadientes.
- ¿Por qué continuar haciendo daño a personas inocentes?- dijo- Estaba cansada de eso y quería luchar contra eso.
- Vaya, eso es muy profundo- añadió Amaya con ironía- ¿Y tú no puedes ir un poco más rápido?
- Hago lo que puedo, los estoy siguiendo a ellos. No puedo adelantarlos ya que no sé el camino- replicó Rasen- Además ¿Por qué tenía que conducir yo? Ni siquiera tengo el permiso de conducir.
- Porque si- acalló Amaya- Pues parece que no te sale nada bien.
- ¿Qué quieres decir con eso?- preguntó Rasen enfadada.
-Te parece suficiente razón el hecho de que tú y tus amiguitos dejarais escapar a Kira Hatake, poniendo en peligro todo- dijo Amaya.
- Tú no puedes decir nada- atacó la rubia rabiosa- Tú te equivocaste al secuestrarla y cogiste a Shizuka.
- ¡Cállate!
***
Tezuka revisaba todos los documentos en los que Shizuka parecía haber estado trabajando durante los últimos años. Había algo extraño, los papeles no parecían contener información especialmente relevante, era como si faltara algo. Cerró la última carpeta del último caso investigado por la policía y se quedó mirando el montón de éstas, las cuales no le habían aportado nada que pudiera ayudarlo a él en la investigación. ¿Por qué las cosas le salían tan mal últimamente? Era como si alguien estuviera por delante de él, haciendo todo lo posible para que nada le saliera bien.
- Inspector Tezuka siento interrumpirle, pero creo que lo que tengo que decir puede serle útil- dijo un chico con el uniforme de policía- La inspectora Shizuka acostumbraba a tener una copia de sus casos. Se los llevaba a casa y allí investigaba más sobre los casos- añadió un poco intimidado por la severa mirada de Kunimistu- Quizá en su casa tenga esas copias de los casos con más información que le pueda ser útil.
- Gracias- respondió éste.
Recogió rápidamente todas sus cosas y salió disparado de la estación de policía. Con suerte encontraría algo que le sería de utilidad.
***
Rasen estaba harta de tener que soportar a su orgullosa y fría compañera, Amaya Echizen. Siempre encontraba la manera de enfadarla, aunque debía admitir que a veces ella también era la que empezaba con la pelea. Vio como la chica de pelo rosado se llevaba a Shizuka al lugar que Syusuke y Kuranosuke habían encontrado en la casa de la chica y que les serviría de escondite de la policía y de Yukimura.
Estaba apoyada en uno de los costados del coche, respirando pausadamente, intentando calmar un poco su nerviosismo. Escuchó el sonido de algunas ramas moverse y hojas crujir, pero no le dio importancia, seguramente se trataba de algún animalillo. Después de todo estaban rodeados por un bosque.
Respiró hondo de nuevo y se dispuso a entrar en la casa de Shizuka. Pero no había llegado a dar un paso cuando un sonido más que familiar provocó que su cuerpo se paralizara al instante y no osara moverse.
- Alto ahí- su voz era seria y grave.
Rasen se dio la vuelta y se encontró con la mirada severa de un joven de tez pálida y cabello castaño y lentes. No podía negar que aquel chico era bastante imponente sobre todo porque la estaba apuntando directamente al corazón con su pistola.
- No te muevas o me veré obligado a dispararte- añadió Kunimitsu Tezuka-¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?- preguntó y como vio que la muchacha no respondía, dijo- Si no tienes nada que ocultar no te importara que te haga unas cuantas preguntas en comisaría.
El policía miraba a la chica con desconfianza. ¿Qué hacía aquella chica allí? Sobre todo en la casa de una persona que había sido secuestrada. Todo aquello era sospechoso.
Rasen notó como una gota de sudor frío resbalaba por su espalda. Estaba en una situación más que comprometida. Si salía corriendo hacia la casa, el policía también encontraría a sus compañeros y a Shizuka, entonces sí que estarían en serios problemas con Atobe Keigo y con otros jefes importantes involucrados en el caso de Kira Hatake. Si decidía correr hacia la dirección contraria a la de la casa a lo mejor sí que tendría una posibilidad de escapar de Tezuka.
Kunimitsu pareció leer en la cara de Rasen sus intenciones y apuntó mejor con su pistola a la muchacha. Aquello parecía un reto de quién sería el primer en actuar. La rubia decidió moverse primero, dio media vuelta e intentó dar un paso, pero una bala rozó su mejilla y se incrustó en un árbol.
- Veo que ocultas algo- dijo él acercándose a la muchacha con rapidez- Vas a contármelo todo.
Kunimitsu atrapó las manos de Rasen con las esposas y la empujó para que caminara hacia su coche para llevarla a la comisaria e investigarla. La chica forcejeo, intentando soltarse, pero notó como el policía apretaba su pistola contra su espalda.
- No intentes huir- susurró- Porque la próxima vez no fallaré.
- Estate quieta de una maldita vez- espetó Amaya de los nervios- Por mucho que lo intentes, no vas a conseguir soltarte y mucho menos salir de aquí- la chica de pelo rosado señaló que el coche estaba cerrado por completo
- Deja que haga lo que quiera- añadió Rasen- Después de todo, la pobre no sabe lo que le espera cuando lleguemos a su casa- dijo haciendo referencia a las torturas de Fuji y Kuranosuke.
- ¿Ah no?- se rió- Claro que lo sabe. Ella era una de nosotras, una asesina, pero lo dejó. Aunque no sé el motivo.
- Eso, contestanos Shiraishi ¿Por qué lo dejaste?
Hubo un breve silencio, en el que tan solo se escuchaba el sonido del motor y algunos coches que pasaban por su lado. Shizuka contestó a regañadientes.
- ¿Por qué continuar haciendo daño a personas inocentes?- dijo- Estaba cansada de eso y quería luchar contra eso.
- Vaya, eso es muy profundo- añadió Amaya con ironía- ¿Y tú no puedes ir un poco más rápido?
- Hago lo que puedo, los estoy siguiendo a ellos. No puedo adelantarlos ya que no sé el camino- replicó Rasen- Además ¿Por qué tenía que conducir yo? Ni siquiera tengo el permiso de conducir.
- Porque si- acalló Amaya- Pues parece que no te sale nada bien.
- ¿Qué quieres decir con eso?- preguntó Rasen enfadada.
-Te parece suficiente razón el hecho de que tú y tus amiguitos dejarais escapar a Kira Hatake, poniendo en peligro todo- dijo Amaya.
- Tú no puedes decir nada- atacó la rubia rabiosa- Tú te equivocaste al secuestrarla y cogiste a Shizuka.
- ¡Cállate!
***
Tezuka revisaba todos los documentos en los que Shizuka parecía haber estado trabajando durante los últimos años. Había algo extraño, los papeles no parecían contener información especialmente relevante, era como si faltara algo. Cerró la última carpeta del último caso investigado por la policía y se quedó mirando el montón de éstas, las cuales no le habían aportado nada que pudiera ayudarlo a él en la investigación. ¿Por qué las cosas le salían tan mal últimamente? Era como si alguien estuviera por delante de él, haciendo todo lo posible para que nada le saliera bien.
- Inspector Tezuka siento interrumpirle, pero creo que lo que tengo que decir puede serle útil- dijo un chico con el uniforme de policía- La inspectora Shizuka acostumbraba a tener una copia de sus casos. Se los llevaba a casa y allí investigaba más sobre los casos- añadió un poco intimidado por la severa mirada de Kunimistu- Quizá en su casa tenga esas copias de los casos con más información que le pueda ser útil.
- Gracias- respondió éste.
Recogió rápidamente todas sus cosas y salió disparado de la estación de policía. Con suerte encontraría algo que le sería de utilidad.
***
Rasen estaba harta de tener que soportar a su orgullosa y fría compañera, Amaya Echizen. Siempre encontraba la manera de enfadarla, aunque debía admitir que a veces ella también era la que empezaba con la pelea. Vio como la chica de pelo rosado se llevaba a Shizuka al lugar que Syusuke y Kuranosuke habían encontrado en la casa de la chica y que les serviría de escondite de la policía y de Yukimura.
Estaba apoyada en uno de los costados del coche, respirando pausadamente, intentando calmar un poco su nerviosismo. Escuchó el sonido de algunas ramas moverse y hojas crujir, pero no le dio importancia, seguramente se trataba de algún animalillo. Después de todo estaban rodeados por un bosque.
Respiró hondo de nuevo y se dispuso a entrar en la casa de Shizuka. Pero no había llegado a dar un paso cuando un sonido más que familiar provocó que su cuerpo se paralizara al instante y no osara moverse.
- Alto ahí- su voz era seria y grave.
Rasen se dio la vuelta y se encontró con la mirada severa de un joven de tez pálida y cabello castaño y lentes. No podía negar que aquel chico era bastante imponente sobre todo porque la estaba apuntando directamente al corazón con su pistola.
- No te muevas o me veré obligado a dispararte- añadió Kunimitsu Tezuka-¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?- preguntó y como vio que la muchacha no respondía, dijo- Si no tienes nada que ocultar no te importara que te haga unas cuantas preguntas en comisaría.
El policía miraba a la chica con desconfianza. ¿Qué hacía aquella chica allí? Sobre todo en la casa de una persona que había sido secuestrada. Todo aquello era sospechoso.
Rasen notó como una gota de sudor frío resbalaba por su espalda. Estaba en una situación más que comprometida. Si salía corriendo hacia la casa, el policía también encontraría a sus compañeros y a Shizuka, entonces sí que estarían en serios problemas con Atobe Keigo y con otros jefes importantes involucrados en el caso de Kira Hatake. Si decidía correr hacia la dirección contraria a la de la casa a lo mejor sí que tendría una posibilidad de escapar de Tezuka.
Kunimitsu pareció leer en la cara de Rasen sus intenciones y apuntó mejor con su pistola a la muchacha. Aquello parecía un reto de quién sería el primer en actuar. La rubia decidió moverse primero, dio media vuelta e intentó dar un paso, pero una bala rozó su mejilla y se incrustó en un árbol.
- Veo que ocultas algo- dijo él acercándose a la muchacha con rapidez- Vas a contármelo todo.
Kunimitsu atrapó las manos de Rasen con las esposas y la empujó para que caminara hacia su coche para llevarla a la comisaria e investigarla. La chica forcejeo, intentando soltarse, pero notó como el policía apretaba su pistola contra su espalda.
- No intentes huir- susurró- Porque la próxima vez no fallaré.










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